La aprobación del Estatuto de Consumidores Electrointensivos puede suponer cierto alivio para una Industria muy afectada por la COVID-19

La actividad parlamentaria continúa para intentar conseguir un Estatuto que satisfaga a todas las partes y relance la actividad industrial para lograr la recuperación económica. Buena voluntad entendemos que no falta. Todos queremos una industria fuerte y generadora de valor.

Introducción

El sector de la Industria debe posicionarse como motor de la recuperación. La industria supone el 50% de las exportaciones, el 60% de la I+D+i y el 74% de los empleos del sector son indefinidos. No obstante, en los últimos años se ha abandonado al sector industrial. En 1970, suponía el 32,9% del PIB, pero hoy su peso se ha reducido al 11,5%. Se instó a recuperar el peso perdido y que el sector aporte el 20% del PIB. Como medidas se propuso mejorar factores de competitividad. El Estatuto para Consumidores Electrointensivos aún en desarrollo se considera clave, pero el borrador actual lo consideran insuficiente. También, se considera fundamental la innovación y transferencia tecnológica, profundizando de igual forma en la economía circular.[1]

Gráfico 1: Valor Añadido Bruto Industrial [Fuente: Roberto Velasco, Beatriz Plaza; Revista de Economía Industrial nº 349-350, págs. 155-180; La industria española en democracia, 1978-2003]

Para algunas industrias, el coste de la energía eléctrica puede alcanzar hasta un 50% de sus costes productivos. Estas industrias electrointensivas son estratégicas y suponen una demanda total agregada 40 TWh/año, aproximadamente.[2]

Estatuto de Consumidores Electrointensivos

En el borrador del Estatuto de Consumidores Electrointensivos (enlace) se proponen las condiciones para ser considerado Consumidor Electrointensivo:

Ser consumidores en alta tensión que contraten su energía en el mercado de producción y que dispongan de contrato de acceso a la red aplicando una tarifa que diferencie seis periodos tarifarios.
Haber consumido, durante al menos dos de los tres años anteriores un volumen anual de energía eléctrica superior a 40 GWh y al menos el 50% de la energía en el 6º periodo tarifario. El consumo anual para la caracterización del consumidor electrointensivo incluirá todo el consumo eléctrico, incluido el autoconsumo.
El cociente entre el consumo anual y el valor añadido bruto de la empresa titular de la instalación, debe ser superior a 2,5 kWh/€.
Tener un consumo predecible, para lo que deberán aportar al Operador del Sistema su previsión de consumo mensualmente con una precisión superior al 75%.
Asimismo, se establece un sistema de certificación de consumidor electrointensivo que emitirá la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

El Estatuto incluirá obligaciones y compromisos que deberán asumir dichos consumidores en el ámbito de la eficiencia energética, sustitución de fuentes energéticas emisoras y contaminantes, inversión en I+D+i, empleo, mejores prácticas en gestión de la energía y otros.

Los consumidores electrointensivos que sean proveedores del servicio de gestión de la demanda de interrumpibilidad quedarán exentos del 100% de los pagos para la financiación de los pagos por capacidad. Para el resto de consumidores electrointensivos, la exención establecida en el apartado anterior será del 70% de los mismos.

El borrador del Estatuto de Consumidor Electrointensivo también recoge un mecanismo de compensación de la financiación de apoyo para la electricidad procedente de fuentes renovables, cogeneración eficiente, etc. Adicionalmente, como “contraprestación”, el borrador incluye la condición exigida de la firma de un contrato Power Purchase Agreement (PPA) renovable.[3]

Real Decreto 24/2020

El pasado 26 de junio se aprobó el Real Decreto 24/2020, por el que se establecen determinadas medidas sociales de reactivación del empleo y protección del trabajo autónomo y de competitividad del sector industria.[4]

En dicho Real Decreto se establece el Fondo Español de Reserva para Garantías de Entidades Electrointensivas (FERGEI), cuya creación estaba prevista en un anteproyecto de ley hecho público el pasado febrero.

Se pretende establecer un marco jurídico y económico especial para el suministro eléctrico, fomentando la contratación de PPAs por un periodo no inferior a 5 años. No obstante, la suscripción de estos PPAs exige una serie de garantías que muchas empresas de este tipo no pueden prestar y para las cuales el mercado no ofrece soluciones. Por ello, el FERGEI se dotará inicialmente de un mínimo de 200 millones de euros, incrementándose hasta un máximo de 600 millones de euros durante los 3 primeros años.

La administración de la tesorería del FERGEI será llevada a cabo por el Consorcio de Compensación de Seguros y se atribuye la condición de agente gestor a la Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (CESCE).

Estos avances indican que el Estatuto de Consumidores Electrointensivos está cerca de materializarse, suponiendo un alivio para las empresas que puedan acogerse al mismo.


[1] Circular 424/71-ST/2020 CEPYME

[2] PWC: Perspectivas y retos post-COVID19 del sector de renovables en España

[3] Íbid.

[4] Ernst & Young Fondo Español de Reserva para Garantías de Entidades Electrointensivas