La subasta de interrumpibilidad supondrá un coste total de 372,8 millones de euros

El pasado mes de diciembre, las subastas asignaron 2.600MW de potencia interrumpible a grandes consumidores para el período de enero a mayo de 2018. El precio medio de asignación ha sido de 235.167 €/MW año para los productos de 90MW y de 108.245 €/MW año para los de 5MW. La media ponderada de asignación se ha situado en los 143.393 €/MW y año.

A través de este enlace: https://api.esios.ree.es/documents/195/download?locale=es se pueden ver los resultados definitivos de la subasta, validados por la CNMC.

En 2007 se registró el pico máximo de potencia demandada de los últimos años, que fue de casi 45.500 MW. En 2017, la demanda máxima instantánea ha quedado muy por debajo la registrada diez años atrás, exactamente en 41.381 MW (registrados el 18 de enero 20017 a las 19.50 horas). En 2016, se paró en 40.489 MW, muy lejos también del registro histórico y de los 100.000 megas de potencia instalada del parque de generación eléctrica español. Éstos datos hacen que cada vez sean más los que sostienen que no hace falta seguir disponiendo (y pagando) este servicio.

Hace unos meses la comisión europea denunció que en España se han seguido abonando pagos por capacidad aún habiendo superado el límite de margen de seguridad, considerado del 10% (y actualmente contabilizado del 43%). Teniendo en cuenta que tanto en 2016 cómo en 2017 el servicio sólo se ha utilizado una vez, y teniendo en cuenta su coste que supera los 500 millones, la discusión está servida. Un  millón de euros diario, hasta el 31 de mayo próximo, es un coste muy elevado para tan reducido uso efectivo.

La CNMC denuncia, además, que los costes triplican los de las subastas de gas y electricidad, y critican su complejidad, que sólo favorece a las grandes industrias.