Caras nuevas en el comercio eléctrico

La liberalización del mercado eléctrico español dio sus primeros pasos en 1997 y, pese a todo, continúa muy concentrado en torno a los grandes grupos. Esta apertura, no obstante, posibilitó la aparición de comercializadoras de energía. Hay unas 300 en España, que ya alcanzaban una cuota cercana al 4% en 2014, según los últimos datos de la CNMC.

“Estas firmas han proliferado en nuestro país en la última década de la mano de conocedores del negocio, que quieren ofrecer un servicio más amigable a precios más competitivos que la gran industria”, explica David Pérez, presidente de la consultora energética Creara.

Ahora que el mercado afronta una etapa más madura, las comercializadoras se especializan en diferentes sectores y tipos de consumidores. Suelen ser pymes dirigidas a usuarios específicos, ya sea porque actúan territorialmente en un ámbito local o porque se enfocan a un determinado perfil de cliente.

“Buena parte se presenta con una propuesta de valor innovadora para fidelizar más allá del precio, pues si la única ventaja son tarifas agresivas, costará generar un buen margen”, aclara el presidente de Creara, que considera que todavía hay espacio para más operadores de este tipo. “Llegará un momento en que se racionalizará el negocio y algunas firmas desaparecerán. Deben ser cuidadosas en la gestión de riesgos, pues es fácil cometer errores y acabar fuera”, advierte el consultor. “Con una acertada estrategia comercial y un backoffice ordenado y prudente, estas empresas tienen futuro, pues aún hay espacio para decenas de competidores”, vaticina Pérez.

Por su parte, Joaquim Pareras, experto de la consultora Ipsom Efficiency, señala que “es difícil que algunas comercializadoras puedan ofrecer mejores tarifas que las del mercado mayorista, aunque pueden asesorar a sus clientes, animándoles a contratar potencias más bajas y ajustadas a sus necesidades, y por tanto más baratas, con lo que el cliente ahorra no por una cuestión de precios, sino de contratación del producto adecuado”, indica. Respecto al calificativo de low cost o de bajo coste, que acompaña a este tipo de empresas, “habría que definir a qué se alude, pues hay firmas jóvenes, que han ajustado sus costes y precios, pero ofrecen buena calidad de servicio, mejor, a veces, que las tradicionales, con lo que es injusto ligar sus precios a peor servicio”, critica Pérez.

Con unas ventas de 930 milLones de euros en 2015 y presencia en el mercado alemán, Nexus Energía es una de las mayores comercializadoras. “Tras el boom de la liberalización, sólo unos pocos hemos construido un modelo sano y estable, que permita crecer y consolidar resultados en el futuro”, sostiene Alberto de Alvarado, director de Márketing Corporativo de esta empresa catalana. De Alvarado explica que Nexus Energía posee un departamento de compra en los mercados mayoristas. “Este equipo, clave, monitoriza el mercado 24 horas para optimizar los precios, pues la energía se adquiere en un mercado de casación diario con precios que oscilan y dependen de factores como la meteorología”, recuerda.

Más allá del precio

“Nuestra política no se centra sólo en tarifas atractivas: damos servicios de valor añadido”, subraya de Alvarado. “Destacan los servicios que ofrecemos a clientes industriales con alta demanda energética, que requieren tareas de control, monitorización y optimización horaria de su energía”, ilustra el directivo.

En el segmento doméstico, Nexus opera a través de su empresa Esfera Luz, que ofrece energía 100% verde y vinculada a la planta de producción solar que desee el cliente, potenciando así el suministro de cercanía.

Audax Energía, creada en 2010 y con presencia en los mercados portugués, italiano, alemán y polaco, es otra firma que se ha subido al carro sectorial. Con ventas de 330 millones en 2015, la firma quiere seguir creciendo. “Pretendemos replicar el modelo de proximidad y ahorro con el que trabajamos, además de entrar en nuevos países de la UE y Latinoamérica”, admiten sus responsables. Audax Energía pretende, asimismo, aumentar su presencia en la generación eléctrica. Lleva a cabo proyectos de producción de biogás y en parques eólicos, que producen energía eléctrica 100% renovable.

Holaluz es una eléctrica alternativa que ofrece precios justos y ahorro, pero no es una low cost, pues lideramos la transformación del sector en España de la mano de la innovación y la honestidad”, dicen los responsables de la firma, que facturó 100 millones el año pasado. “Queremos construir una relación de confianza con los clientes para impulsar un futuro basado en el autoconsumo y el almacenaje energético”, señalan sus responsables. Holaluz aspira a alcanzar en breve los 100.000 clientes.

“Estamos orgullosos de haber creado un nuevo modelo de compañía”, asegura Emilio Bravo, consejero delegado de la pequeña comercializadora Lucera. “Queremos ayudar a los clientes a ahorrar. Las grandes aplican márgenes, de forma que cuanto más se consume, más ganan, por eso, no hacen mucho por ayudar a recortar”, expone el directivo. “El precio es importante, pero el mayor ahorro viene con un contrato ajustado a las necesidades. Hay 300 comercializadoras, pero sólo unas 25 con tarifas sencillas”, asegura Bravo.

Publicado en el Especial Expansión el Jueves 22/12/2016 por Ana Romero.

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