216 millones € en subvenciones del Fondo de Eficiencia

Las empresas comercializadoras de energía deberán seguir contribuyendo económicamente al Fondo de Eficiencia, creado con el objetivo de fomentar la eficiencia energética.

Tras la Directiva 2012/27/UE del Parlamento Europeo, que crea un marco común para fomentar la eficiencia energética dentro de la Unión Europea, el Gobierno ha publicado la Orden IET/359/2016 de 17 de marzo de 2016 que establece las obligaciones de aportación al Fondo Nacional de Eficiencia Energética.

Cada estado miembro debe justificar una cantidad de ahorro de energía acumulado para el periodo 2014-2020 y se establece un sistema de obligaciones de eficiencia energética para las empresas que queden sujetas a dicho sistema.

España, ha fijado un objetivo de ahorro de hasta 15.979 ktep o 185.835,77 GWh para el periodo comprendido entre 2014 y 2020. Para este año 2016 en concreto, ha fijado un objetivo de 262 kteps o 3.046,51 GWh, cuya equivalencia financiera se establece en 0,789728 euros por ktep ahorrado o 67.916,58 euros por GWh ahorrado. El importe económico del Fondo para este año 2016 es de 216.771.504,11 euros, así pues, este será el presupuesto que gestionará el IDAE (Instituto para la Diversificación y el Ahorro Energético) para las subvenciones en eficiencia energética, que contribuyan a alcanzar los objetivos de ahorro energético establecidos.

Las empresas sujetas al sistema de obligaciones son las comercializadoras de gas y de electricidad, los operadores de productos petrolíferos al por mayor y los operadores de gases licuados de petróleo al por mayor. Estos sujetos deberán realizar una contribución financiera anual al Fondo Nacional de Eficiencia Energética proporcional al volumen de su cartera, para hacer efectivo el cumplimiento de su obligación de ahorro.

Sobre la idoneidad de obligar a las comercializadoras a aportar los 216 millones de euros este Fondo de Eficiencia, deberemos preguntarnos de dónde saldrá realmente el dinero...del margen comercial de las mismas, con la consecuente disminución de sus beneficios, o de un aumento de precios al cliente final  que cubra con dicho sobre coste. Parece lógico que la respuesta es la segunda opción, y que finalmente somos todos los consumidores quienes acabamos pagando, junto con nuestro recibo de electricidad.

Si nos centramos en las buenas noticias, este año 2016 habrán como mínimo 216 millones de euros para subvenciones de eficiencia energética, será pues un buen momento para plantearse actuaciones que nos ayuden a ahorrar energía, siendo más eficientes, ganando en competitividad y ayudando a cumplir con los objetivos establecidos.

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